El primer ministro de Perú, Eduardo Arana, declaró este lunes que tanto los ciudadanos implicados en actos de violencia como los policías que “se exceden en sus funciones” deben ser sancionados. Estas declaraciones surgen después de los enfrentamientos del fin de semana en Lima, que resultaron en más de 20 heridos y agresiones a periodistas.
“Si hay un exceso por parte de algunos violentistas, hay que perseguirlos. Si hay un exceso por parte de algunos policías, pues también hay que castigarlo”, afirmó Arana, subrayando que el gobierno no dudará en castigar tanto a los violentistas como a aquellos que abusen de su autoridad.
Con respecto a las agresiones a periodistas, Arana expresó disculpas, pero solicitó información oficial para confirmar los eventos. “Si efectivamente hubiera sido así, desde aquí, del Ejecutivo, yo les expreso mis disculpas”, indicó. Sin embargo, destacó que confía en los protocolos y sugirió que los medios coordinen con los ministerios para la cobertura de las protestas.
La Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) informó de ocho ataques a periodistas durante la cobertura de las protestas, siete de ellos atribuidos a policías. El Canal N mostró intentos de agentes de la policía por impedir la cobertura de sus reporteros, y un fotógrafo de EFE fue agredido por agentes. Radio Exitosa también denunció agresiones a sus reporteros.
El jefe policial de Lima, Enrique Felipe Monroy, solicitó a los periodistas portar identificaciones más visibles, mencionando que los agentes reconocen a miembros de medios tradicionales, pero no siempre pueden identificar a los de medios alternativos.
Las protestas, lideradas por jóvenes de la Generación Z, dejaron 24 heridos, incluidos dos periodistas y un anciano, además de seis detenidos, entre ellos un adolescente de 14 años. Los manifestantes protestan contra el gobierno de la presidenta Dina Boluarte, el Congreso, el sistema de pensiones, la corrupción, el crimen organizado y la violencia en el país.
Los enfrentamientos más intensos ocurrieron en la avenida Abancay, frente al Congreso, donde al menos dos agentes de la PNP resultaron heridos: uno por una bomba molotov y otro con lesiones en la pierna.
EFE