La Casa Blanca, en colaboración con el Departamento de Transporte (DOT), ha definido una nueva regla de emergencia que restringe la posibilidad de que ciudadanos no estadounidenses y no residentes permanentes obtengan licencias de conducir comerciales (CDL) en los Estados Unidos. La medida responde a preocupaciones sobre la seguridad vial y busca fortalecer la normativa vigente.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, subrayó en una declaración a CNN que el sistema actual está “absolutamente, al 100%, roto” y representa una “amenaza para la seguridad pública”. Según Duffy, la emisión inmediata de licencias comerciales “no domiciliadas” debía suspenderse.
Requisitos más estrictos
La normativa recién implementada requiere que los solicitantes de CDL presenten un pasaporte extranjero vigente y una visa de trabajo específica que les permita legalmente trabajar en EE UU. Además, las licencias emitidas bajo esta categoría tendrán una vigencia máxima de un año o caducarán junto con la autorización de trabajo del conductor, lo que ocurra primero. La regulación también prohíbe expresamente la emisión de licencias a personas que se encuentren en el país de manera ilegal.
Seguridad vial como prioridad
El Secretario Duffy justificó las restricciones argumentando que las regulaciones previas permitían que “conductores peligrosos y no calificados” operaran en las carreteras estadounidenses. Señaló que esto provocaba que “individuos peligrosos que no deberían estar cerca de un camión grande estuvieran al volante, causando accidentes”.
La decisión del DOT se sustenta en una serie de incidentes graves relacionados con transportistas que poseían CDL no domiciliadas. Duffy citó un accidente masivo en Texas en marzo, que involucró a un conductor de camión que no se detuvo, resultando en cinco muertes y una acusación formal por homicidio culposo. También mencionó un accidente en agosto en la autopista de Florida, donde un giro en U ilegal por parte de un conductor de camión, que estaba ilegalmente en EE UU pero había recibido un permiso de trabajo y licencia en California, causó la muerte de tres personas.
Esta “regla de emergencia” obliga a los estados a detener la emisión de estas licencias hasta que puedan ajustarse a los nuevos estándares. Además, advierte sobre la retención de fondos federales para carreteras a aquellos que no cumplan con la directriz.
La medida refleja un claro compromiso del gobierno por mantener las carreteras del país seguras, al tiempo que establece parámetros más rigurosos para la obtención de licencias de conducir comerciales.
El Nacional
